PENSAMIENTOS POSITIVOS: ¿Realmente lo necesitas? ¡Esto te ayudará a decidir!



Nuestra realidad es una proyección de nosotros mismos, una película de nuestra mente. En cada momento estamos diseñando nuestra vida y el mundo. Lo que vemos no viene de afuera hacia nosotros sino que somos nosotros quienes proyectamos la realidad, a través de nuestra mente, y la calidad de esa realidad depende de las semillas que sembramos. Los frutos de estas semillas que sembramos, ayudando o perjudicando a los demás y a nosotros mismos, forman nuestra realidad. Somos responsables de todo lo que vemos y sentimos, por lo tanto, la única forma de cambiar el mundo es conociéndonos y cambiando nosotros mismos.


Podemos comparar nuestra mente con un terreno vacío que tiene un potencial de infinitas posibilidades, donde podemos sembrar y así proyectar un paraíso. Nuestro subconsciente es el suelo donde vamos a sembrar. Las semillas son nuestros actos, palabras y pensamientos que ayudan o perjudican a los demás. Los frutos de estas semillas crean nuestra realidad. Para crear un jardín bien bonito y hacer de nuestra realidad un paraíso, son importantes tres cosas: 1. PREPARAR Y FERTILIZAR LA TIERRA. Para que este jardín sea fértil, tenemos que trabajar en nuestro subconsciente (la tierra) a nivel profundo, evitando los venenos (drogas, alcohol, exceso de televisión, consumismo, etc.) y nutriéndolo adecuadamente (sobre todo a través de la práctica espiritual).